No soy nada original. Nunca lo he sido. Por eso hoy también hay Navidad en Pasotismo Ilustrado. Si es que de estas fiestas no se salva ni Dios. ¿Habéis entendido este chiste? En fin, da igual.
Comed y bebed como cosacos.
No dejéis que ningún viejo con barba blanca vestido de rojo entre en vuestras casas. Porque, pensadlo: ¿lo dejaríais cualquier otro día del año?
Las tías pesás, los tíos que se emborrachan y dan la lata, los primos insoportables, las abuelas que lloran por los que faltan o porque puede ser su última Navidad... Todo, todo eso: disfrutadlo. Teniendo siempre especial cuidado con los cuñados gorrones.
Ni os acerquéis a los polvorones ni al turrón duro, porque eso no hay quien se lo coma. No es digno de llamarse postre.
Los arbolitos, las lucecitas, los adornos horteras por toda la casa... Todo eso da igual. Adórnate tú y disfruta. Puede que no te guste, pero no importa. Es sólo una noche y pasa rápido.
La semana que viene, que será la última de 2009, volveremos con más.
En el mundo de la música siempre ha habido duetos y colaboraciones que han llamado la atención. ¿Por buenos? Sí, también. Pero prefiero que nos centremos en los más raros, malos e incluso ridículos de los últimos años.
Estos son los que más odio:
-Craig David y Álex Ubago. Walking away.
Craig David, uno de los tíos más insulsos de toda la Gran Bretaña, viene a España y, ¿a quién conoce? Pues a uno de los tíos más sosainas y pesaos de este santo país: el moñazas Álex Ubago. El resultado, ya lo veis: una revisitación de un éxito anterior del propio Craig -viva la originalidad-, a dos voces (vocecillas) y combinando el idioma de Shakespeare con el de Cervantes. Pobres.
-Rihanna y David Bisbal. Hate that I love you.
Rihanna -la mujer a la que Guti le copió el peinado- y David Bisbal -el hombre hiperactivo que le copió el peinado a Shirley Temple- se juntaron en 2008 para cantarse que odiaban quererse. Muchos lo celebraron. Yo no. Yo no dejo de preguntarme por qué y si era realmente necesario. Ri, yo te prefiero con Jay Z o Shy Ronnie.
-Por supuesto, dejo lo mejor -peor- para el final: Los inigualables Carlos Baute y Marta Sánchez. Colgando en tus manos.
Odio a Carlos Baute, su pelito, sus caderas, a Marta Sanchez -que no, que no eres Madonna, ni siquiera Kylie Minogue-, a su piruleta, a la limusina, a los poemas de su puño y letra, a las canciones de 4 40 y a las fotos cenando en Marbella. Seguro que se me escapa algún detalle, pero también lo odio.
Mañana es Nochebuena y volveremos con una entrada más amable inundados por el espíritu navideño. O no.
Después de dejar de comer para hacerse pasar por anoréxica, fumar porros a dolor, robar chatarra con una familia gitana y hacer como que compraba cosas caras junto a Carmen Lomana -esa incomprensible nueva estrella televisiva-, Samanta se introducirá en el porno para vivirlo desde dentro. Porque, como ella misma suele decir: no es lo mismo contarlo que vivirlo.
No resulta demasiado complicado hacer coña con esto, pero me voy a contener hasta ver el programa. Porque, Samanta, lo has conseguido: has logrado que me interese por tu espacio televisivo. Desde aquí te digo que podrías aprovechar la oportunidad para probar suerte en el bonito y muy interesante mundo del arte pornográfico. Éste que te escribe se haría fan tuyo sin dudarlo.
Los que hayais visto algo de sus reportajes conoceréis su estilo implicado -por llamarlo de alguna manera- y sus confesiones directas a cámara para intentar empatizar con el espectador. A mí esas confesiones me suelen irritar bastante y las encuentro más falsas que el bolso de Prada que le compré a mi última ex-novia. En este caso se agradecería más acción y menos cháchara, Samanta. Ya me entiendes.
¿A vosotros qué os parece? ¿Algún consejo para Sammy V -la llamo así porque me gustaría que ese fuese su nombre artístico si decidiese cambiarse al porno-?
Siempre había querido usar eso de feat porque es como muy cool y te hace quedar bien. No lo había hecho hasta ahora y por eso titulo así el post. ¿Era necesaria esta aclaración? A todas luces, no. Vamos al lío.
Rihanna, la mujer del paraguas -aguas, aguas, eeeeeh, eeeeeeeeh, eeeeeeeeh-, ha sido anfitriona este mes en una edición del Saturday Night Live y ha protagonizado otro de los grandes sketches musicales de The Lonely Island junto a Andy Samberg, que mira que le gusta hacer el pato -y cómo nos gusta que lo haga- y se ha sacado de la manga a Shy Ronnie.
Eh, woah! Yeah, yeah, yeah! Rihanna and Shy Ronnie! We like fire and ice taking over the whole world. From the mountain tops, down to the boys and girls. And the tree of knowledge it grows cause we plant the seeds. We the teachers of this and we got just what you need. Shy Ronnie...
Esta semana se han conocido en Los Ángeles, capital del cine, de la televisión, del pijismo y de la superficialidad -qué gran ciudad-, las nominaciones a los Globos de Oro 2010, donde se premiarán a las mejores películas y series de 2009. A estas alturas, ya sabréis que vuestra querida Penélope Cruz está nominada por su interpretación en el musical Nine. Yo soy un poco alérgico a los musicales y además estoy seguro de que el peloteo a Penélope en los medios españoles será tan grande que me acabaré hartando, así que no creo que vea la película hasta dentro de un tiempo.
Detalles personales aparte, centrémonos en las nominaciones televisivas.
-Mejor serie de drama:
Big Love (HBO) Dexter (Showtime) House (Fox) Mad Men (AMC) True Blood (HBO)
-Mejor serie de comedia:
30 Rock (NBC) Entourage (HBO) Glee (Fox) Modern Family (ABC) The Office (NBC)
-Mejor actor de drama:
Simon Baker (El Mentalista) Michael C. Hall (Dexter) Jon Hamm (Mad Men) Hugh Laurie (House) Bill Paxton (Big Love)
-Mejor actor de comedia:
Alec Baldwin (30 Rock) Steve Carell (The Office) David Duchovny (Californication) Thomas Jane (Hung) Matthew Morrison (Glee)
-Mejor actriz de drama:
Glenn Close (Damages) January Jones (Mad Men) Julianna Margulies (The good wife) Anna Paquin (True Blood) Kyra Sedgwick (The Closer)
-Mejor actriz de comedia:
Toni Collette (United States of Tara) Courtney Cox (Cougar Town) Edie Falco (Nursie Jackie) Tina Fey (30 Rock) Lea Michele (Glee)
-Mejor actor secundario:
Michael Emerson (Lost) Neil Patrick Harris (Cómo conocí a vuestra madre) William Hurt (Damages) John Lithgow (Dexter) Jeremy Piven (Entourage)
-Mejor actriz secundaria:
Jane Adams (Hung) Rose Byrne (Damages) Jane Lynch (Glee) Janet McTeer (Into the storm) Chloë Sevigny (Big Love)
Como ven, están los clásicos de los premios de los últimos años y alguna novedad que otra. Por ejemplo Glee, que entra con fuerza este año y la cual no he visto porque, como ya he dicho, soy un tanto alérgico a los musicales.
La mejor serie de drama será como siempre Mad Men -la cual, perdonadme, sigo sin ver-, aunque yo le daría el premio a Dexter después de la enorme cuarta temporada, con un episodio final que sin duda es de lo mejor que se ha visto en televisión últimamente. En las nominaciones de comedia echo de menos a Padre de familia y Cómo conocí a vuestra madre. De las que están, no tendría duda en otorgárselo a The Office, aunque creo que mi también querida 30 Rock será la ganadora.
Mi favorito como actor de drama es por supuesto Michael C. Hall, pero creo que le quitará el premio Jon Hamm. En comedia no tengo dudas de que Steve Carell debe ser el premiado. En cuanto a las féminas, Glenn Close le robará el premio dramático a mi amiga Anna Paquin y mi adorada Tina Fey debe ser la ganadora por decreto en comedia.
En los secundarios masculinos, aunque John Lithgow ha estado enorme en Dexter y creo que el premio será para él, si de mí dependiese iría para Neil Patrick -wait for it- Harris. En las secundarias femeninas echo enormemente de menos a Alyson Hannigan (Lily en Cómo conocí a vuestra madre) y a Jenna Fischer (Pam en The Office), así que entre eso y que no soy asiduo a ninguna de las series implicadas, no me mojo.
La resolución la sabremos el 17 de enero y con un gran tipo, Ricky Gervais, como maestro de ceremonias.
¿Habéis llegado hasta aquí y aguantado toda la chapa? Qué grandes sois. Haced vuestras propias apuestas y recordad todo lo que he dicho para poder mofaros de mí cuando den los premios y no acierte ni una. Porque seguro que no lo haré.
Llevo días conteniéndome para no escribir sobre el tema del que todos quieren opinar: el caso Wyoming-Tertsch. Finalmente y tras leer y escuchar un incontable número de gilipolleces, he tenido que venir a descargarme. Seré breve, que no quiero aburrir a nadie. Aunque sé que eso es inevitable.
Hay varios datos objetivos en todo este caso: el primero, que el señor Tertsch dice en una editorial de su informativo de Telemadrid que mataría a quince terroristas si eso sirviera para liberar a los secuestrados españoles. A continuación, el tándem Wyoming-Montañez, armados de sus guionistas, reproducen esa editorial de Tertsch, le dan una réplica y posteriormente emiten vídeos manipulados donde el periodista de Telemadrid "mataría a pacifistas, a ministros y a Zapatero".
Herman Tertsch ve esto y cree que desde El Intermedio se le tacha de asesino, así que demanda al programa, a la productora y al propio Wyoming. Que, naturalmente, es "sólo" el presentador y no escribe los guiones ni realiza esos vídeos, pero, total, por demandar. Unos días después, resulta que el entrañable Herman se va de borrachera, tiene una pelea y le agreden.
Ahí terminan los hechos y es donde empiezan las opiniones.
El lado derecho de España dice que Wyoming es poco menos que un criminal y tacha de delito moral el montaje de su programa. Algunos llegan hasta el punto de relacionar la agresión a Tertsch con los chistecitos de laSexta. Y no cualquiera, sino la mismísima lideresa, la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre. Que, tal y como dijo el propio Wyoming, al ser la presidenta debería velar por los derechos y la seguridad de sus ciudadanos, entre los que él se incluye; pero no, ella a despotricar contra él y contra la cadena en la que trabaja sin prueba alguna. Sólo porque no es afín a su ideología. Los señorones acomodados de Veo, Intereconomía, etc. ven en esto una oportunidad inigualable para soltar toda la mierda que son capaces y lo aprovechan. A mí, francamente, me importa cada vez menos su opinión. Pero, amigos, hay gente muy manipulable que oye lo que dice esta gente ¡y se lo cree! Cuidadín con eso.
El propio Tertsch, a mi juicio, actuó mal desde un principio, denunciando al programa. En ningún momento se le tacha de asesino, simplemente se le ridiculiza jugando con sus propias declaraciones. Entiendo que un tipo como él no sepa relativizar y reírse de sí mismo, lo que me parece deplorable es que se aproveche de la situación, que creo que es lo que hace. Sobre todo después de la agresión, que le debió doler -y, ojo, yo la condeno-, pero parece que también le cayó como una bendición. Se da importancia, se hace la víctima dando entrevistas y haciendo incluso una editorial de su informativo desde su cama del hospital. Sigue arremetiendo contra Wyoming y contra El Intermedio. Que si es la cadena del gobierno, que si Wyoming es amigo de Zapatero... Nada nuevo. Lo que me parece acojonante es que esto lo diga un tipo que trabaja en TeleEspe. Una televisión "libre", claro. Por favor, ¡si el PP te envía cestas de navidad!
Lo que empezó siendo una broma, graciosa o no, allá cada cual, pero una broma sin más, ha acabado sirviendo para que las dos Españas -porque sí, dicen que hay dos- se sigan tirando mierda mutuamente. Yo no me sitúo un ninguna de esas dos supuestas Españas -no seréis capaces de decirme que por no mojarme, porque creo que ya me he empapado; sino porque no me identifico con ninguna y tengo la mía propia-, pero sí me sitúo del lado del humor y de Wyoming.
Yo también me siento sin casa. Como un completo desconodido. Como un canto rodante.
Gracias por enseñarme a comprenderlo.
"Cuando no tienes nada, no tienes nada que perder. Ahora eres invisible, no tienes secretos que confiar."
Cuando no tengo sueño ni ningún sitio al que pueda ir, me gustaría que el señor de la pandereta tocara una canción para mí. Y entonces, iría a seguirlo en la mañana tintineante. Bob, yo tampoco tengo a nadie que ver y mi calle también está demasiado muerta para soñar.
El complejo de superioridad y el de inferioridad luchan por hacerse hueco en su personalidad. Narcisista y pedante. No le gusta tomarse nada en serio, ni a sí mismo. Especialmente a sí mismo.
Su salud mental corre constante peligro.
La única terapia que le funciona es escribir.